
Aumenta la desaprobación a Milei pero no es capitalizada por la oposición
El Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora de julio muestra que la gestión presidencial tocó su nivel más bajo desde hace más de un año y la imagen negativa del Presidente trepó al 58,5%.
La aprobación a la gestión del presidente Javier Milei registró en julio un piso del 31,4%, mientras que la desaprobación trepó al 58,8%. Este deterioro consolida una tendencia a la baja iniciada en marzo, tras un pico de equilibrio en febrero (45%). La erosión del respaldo se refleja en forma paralela en la imagen individual del mandatario, con un 58,5% de valoración negativa y un 30,9% de positiva.
El descontento social responde en gran medida a la crisis económica: el 61,8% evalúa negativamente la situación del país, el 66% agota sus ingresos antes o en el día 20 del mes y un 61,9% debió endeudarse. Aunque Milei conserva su mayor respaldo en los varones y jóvenes menores de 40 años, entre la juventud se agudiza la vulnerabilidad socioeconómica, destacando un 35,8% que acude al endeudamiento informal. El rechazo se intensifica entre las mujeres (65,9%), los mayores de 60 años (59,6%) y los residentes del Área Metropolitana de Buenos Aires (63,6%).
El desgaste presidencial no encuentra heredero
La pérdida de apoyo al oficialismo no se traduce en un crecimiento de la oposición, revelando un descontento generalizado hacia la clase política. Axel Kicillof, referente de la oposición, presenta un 51,5% de imagen negativa frente a un 35,4% de positiva, sustentado mayoritariamente en el AMBA, mujeres y adultos mayores, lo que limita su alcance nacional.
Por parte del oficialismo, Patricia Bullrich tampoco logra absorber el desgaste presidencial, registrando un 50% de rechazo y un 36,6% de imagen positiva estable. La única figura con diferencial favorable es Myriam Bregman (43,1% positiva frente a 40% negativa), impulsada por el voto femenino, aunque con baja proyección electoral cuantitativa.
Rumbo al 2027: pisos bajos y techos que no despegan
De cara a las elecciones presidenciales de 2027, el panorama muestra una marcada polarización y techos electorales rígidos:
- Javier Milei: Cuenta con un voto firme del 24,1%, pero enfrenta el rechazo más alto, con un 57,1% que "jamás lo votaría".
- Axel Kicillof: Alcanza un 26,2% de intención de voto seguro, pero acumula un 50,7% de rechazo absoluto.
- Myriam Bregman: Registra la intención de voto directo más baja (12,3%), reteniendo un rechazo del 50%.
El escenario actual no refleja una migración del electorado hacia alternativas claras, sino un desencanto transversal sin un destinatario político que capitalice el desgaste del Gobierno.